Entradas de Septiembre, 2007

Timisoara II y adiós Rumanía

Hoy martes 4 nos levantamos tranquilamente, después de haber dormido como troncos. Escribimos los diarios y más tarde saldremos a desayunar. Nos sentamos en la misma terraza que el día anterior. Comemos unos creps de chocolate y nueces y otros de mascarpone, además de un trozo de tarta de chocolate y cafés. Todo muy rico, una pena que la camarera sea tan seca, rayando lo borde, como es habitual en Rumanía.

Timisoara

Hace un buen día y paseamos por todo el centro urbano, centrándonos sobre todo en la amplia plaza Unirii. Es amplia y hermosa, rodeada de edificios barrocos pintados de colores vivos, algunos de ellos un poco destartalados pero con mucho encanto. Hay muchas terrazas, algún escenario y tiene pinta de ser muy animada por las noches.

Timisoara, unirii

Entramos en el museo de Arte que está en la plaza. Hay una exposición de iconos de los siglos XVI al XVII de diversas procedencias. Algunos son muy preciosistas, con acabados muy elaborados. Se conservan bien y el museo, reformado, parece reunir todas las buenas condiciones de un museo de primer orden. Hay también una exposición de arte contemporáneo de artista rumanos de los 70 y 80 que no nos gusta mucho. También pintura europea de los siglos XV al XIX y una exposición de artes decorativas. Pero lo que más nos gusta es una retrospectiva de Corneliu Baba.

Longevo pintor rumano que vivió, creo recordar de 1906 a 1997. Hay autorretratos prometedores desde los 13 años del pintor. A través de varios autorretratos se puede ver su evolución física y artística. Tiene una primera fase de algo parecido al realismo soviético, con escenas costumbristas del pueblo trabajador. También tiene una vertiente de retratista que mantiene durante toda su vida y que evoluciona con su estilo. Pero sin duda lo más interesante es su obra dedicada a retratar grupos de personas apiñadas, en medio de la nada y asustadas o incluso presas del pánico. Son pinturas de un claro carácter existencialista en el que los rostros de las personas se desfiguran y emborronan. Esta línea existencialista y posiblemente de crítica social a la realidad política de su país en los 70 y 80, se manifiesta también en los cuadros de personajes aislados. Estos personajes, también en un espacio indefinido sin fondo, parecen dementes o locos que gatean, se arrastran e incluso parecen babear.

Un gran pintor que recoge la tradición del mejor Velazquez y Goya, con matices expresionistas y que me recuerda bastante a Bacon. Sus óleos tienen la factura y el acabado de intensos y largos procesos de pintar, repletos de arrebato, azar y saber hacer. No se los detalles de su vida, pero envidio el entusiasmo con el que parece que trabajó durante tantos años.

Después de esta dosis de buena pintura seguimos paseando y nos tomamos un par de granizados en la placita Libertatii.

Timisoara, libertatii

Más tarde visitamos la gran catedral ortodoxa que preside la plaza Victoriei. Y abandonamos Timisoara, nuestra última visita rumana, encantados con ella. Una ciudad próspera y que fue uno de los orígenes de las revueltas del 89.

Timisoara, Victoriei

Nos dirigimos a Sannicolau Mare, desde donde abandonamos el país por la frontera de Cenad. Antes paramos a comer unos spaguetis con tomate.

Ya en Hungría pasamos por Szeged dirección a Budapest bajo una intensa lluvia y bastante frío. A 20 km de Budapest paramos a dormir en una estación de servicio. Terminamos de jugar una partida al chinchón que le gano a Ixone, como siempre.

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Veszprem y Balatón

Hoy miércoles 5 hemos ido a un super al lado de la autopista a comprar regalos y encargos. Sobre todo Paprika, picante y dulce, para regalar a la familia y amigos. Hemos desayunado huevos fritos, jamón, queso y yogurt mientras llueve sin parar. Dudamos entre visitar Bratislava o ver el lago Balatón. Nos decidimos por Balatón y por Veszprem.

Veszprem

Llegamos a Veszprem en hora y media a pesar de la intensa lluvia y el fuerte viento. La guía habla de una ciudad soberbia. En absoluto, es una ciudad muy cuidada y bonita pero el recinto del castillo encierra unos edificios normalitos, bonitos pero no soberbios. Es cierto que el día es muy desagradable por el frío y la lluvia, y no se puede pasear a gusto, pero la ciudad no ofrece mucho al visitante. Eso si, nos comemos un pastel en una cafetería que está riquísimo.

Seguimos hacia el lago Balatón que bordeamos por su orilla norte. Recorremos una sucesión de pueblos que tienen en común que todos empiezan por Balatón. También tienen en común que todos están muy turistificados y que ocupan prácticamente toda la orilla del lago. Resulta imposible acercarse a la orilla, ya que o son terrenos privados o campings o clubs náuticos, etc.

Tihanyi

Al llegar a la pequeña península de la orilla norte podemos acercarnos al agua y comprobar el bonito color gris verdoso de sus aguas en este día ventoso y lluvioso. Rodeamos la península y accedemos al pueblecito de su interior, Tihanyi. Al estar en una colina hay bonitas vistas del lago. También hay casas típicas con techo de paja y muchas tiendas de souvenirs con el producto estrella, paprika.

paprika

Pagamos 250 forint (1 €) por el parking y paseamos un rato por el pueblo y un bosquecillo. No mucho porque acabamos calados.

Seguiremos bordeando la carretera del lago hasta el final de la orilla norte y salimos de esta zona. Después de para a comer seguimos por la carretera 76, más tarde por la 8 pasando por Kormendi hasta pasar la frontera de Austria. Nos acercamos a Graz con la intención de visitarlo mañana y más tarde ir acercándonos a Munich.

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Graz

El jueves 6 visitamos Graz por la mañana. Es una agradable  sorpresa que inicialmente no estaba prevista. Una bonita y muy cuidada ciudad que disfrutamos a pesar de la lluvia intermitente. Ixone hace algunas compras de ropa, incluido un paraguas que hoy se ha dejado en el autobus.

graz

Paseamos por la calle principal del centro histórico, Herreng Str. que da a la bonita plaza de Haupt Platz. Edificios barrocos y neoclásicos muy bien conservados que acogen a los puestos de salchichas. Cruzando el puente se llega al peculiar edificio del Museo de Arte. Su atrayente burbuja acristalada con tentáculos nos anima a visitar el edificio.

graz

Mala suerte, están cambiando varias exposiciones y no se puede visitar. Lo rodeamos y cruzamos de nuevo el río frente al restaurante-auditorio que forma una isla artificial y que fue proyectado por Vito Aconcci.

graz

Más tarde nos adentramos por el casco histórico visitando una famosa panadería donde compramos un pastel y unos bollos de pan. Recorremos las placitas atestadas de terrazas y los callejones cubiertos, tan limpios y llenos de comercios. Cogemos la furgoneta nos acercamos a la parada del funicular que sube a Schlossberg, una pequeña colina que domina la ciudad.

graz

Arriba las vistas son buenas y hay agradables caminos para pasear. Pero la lluvia no anima.

graz

Nos dirigimos hacia Salzburgo por la A8, y a la altura de Liezer abandonamos la autopista para ir por una carretera verde que bordea unos lagos, la 145 hasta Bad Ischl y la 158 hasta Salzburgo.

El tiempo ha empeorado notablemente y durante este recorrido el termómetro del coche llegará hasta los 0 grados. Hace menos de una semana estábamos a 46 grados. Hace frío e incluso nieva durante algunos recorridos del camino, al que la nieve bordea amenazadoramente. Hacemos algunas paradas para ver los lagos, algunos frente a paredones que rondan los 3000 metros. El mal tiempo y las nubes no nos dejan ver los picos de las montañas o la profundidad de los valles pero lo poco que vemos es bonito. Sobre todo muchos bosques densos y verdes praderas salpicadas de casitas, todas ellas muy bien cuidadas.

cerca de Bad Ischl

Pasamos Salzburgo y a 100 km de Munich hay un atasco en la autopista que nos absorbe casi dos horas. Cansados aparcamos en una estación de servicio a 70 km de Munich. No deja de llover.

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