Salszburgo
Hoy Lunes 20 nos levantamos pronto porque tenemos que recoger la furgoneta. Hago un par de llamadas desde el hotel para preguntar la hora y el lugar exacto de recogida. Tenemos que ir a Markt Schwaben a las 11. Antes de dejar el hotel reservamos la noche del 7 de septiembre.
Cogemos un tren, el S2, que nos lleva allí. Después del papeleo y de una clase práctica de uso de las funcionalidades de la furgo salimos con una sonrisa de oreja a oreja. Y no es para menos, la furgoneta, una Volkswagen California, cumple todas nuestras expectativas. Es un modelo nuevo, solo tiene 16.000 km, y está impecable. Cada uno de los detalles que tiene está pensado para hacer el viaje más cómodo. ¡Qué furgo más guapa! Frigorífico, cocina, techo Westfalia, cajones y rinconcitos por todos los lados, está muy bien diseñada.
Hacemos una parada en un Lidl y llenamos las bodegas de comida. Rumbo a Salzburgos. Antes de llegar nos metemos por unos publitos monos, Inzell y Bad Reichenhall. En este último preparamos nuestra primera comida en la California.
Llegamos a Salzburgo sobre las 5. Ha sido un día muy lluvioso, pero parece que el tiempo nos da un respiro de dos horitas, suficiente para patear esta pequeña ciudad. Aparcamos prácticamente en el centro, a dos minutos de la Residenz Platz, con su enorme fuente.
Callejeamos, entramos en una iglesia a ver una exposición de un artista. Al cabo de un rato de andar paseando vemos salir de un teatro, creo que el Festspiesl Hauser, a un montón de gente que acaba de asistir a algún espectáculo. Sorprende la super-elengancia de todos, los negros cochazos y los carros de caballos.
Hasta el recogedor de las cacas de caballo realiza su trabajo con un Ave Maria tocado de fondo por un cuarteto callejero. Después de cruzar el río el frío arrecia y nos tomamos un cacao calentito en una acogedora cafetería.
De nuevo a la carretera. Nos acercamos todo lo posible a Viena, hasta que llega la hora de cenar y descansar.


BocaDorada said,
Octubre 2, 2007 @ 10:55 pm
Llevo leyéndote desde que habéis salido de Loiu y que envidia me da todo. Las bicicletas, la furgoneta, hasta las kartoffeln. Mañana sigo un poco más, que para un día es demasiado